Guía práctica de precios y tasación del Chartreuse de Tarragona
El primer paso que se debe seguir es asesorarse por un professional con experiencia especialista en el coleccionismo del Chartreuse. Evite recurrir a simples revendedores no coleccionistas que busquen obtener un beneficio directo con su botella e infórmese bien antes de cerrar la venta. En la actualidad, podrá encontrar en internet varios compradores potenciales, aunque muy pocos actuarán con transparencia, profesionalidad y con la atención que usted se merece. Mara muchos de ellos una botella de Chartreuse no es un producto con valor histórico, si no un simple objeto mercantil con el sacar un beneficio en la reventa. Nosotros respetamos y amamos la marca y su legado, y es por eso que en nuestra web ofrecemos un servicio profesional, para que usted pueda determinar el precio correcto, con la seguridad que toma la mejor decisión y que la operación podrá llevarse a cabo con plenas garantías.
Para realizar una tasación profesional de las botellas de Chartreuse de Tarragona antiguas, es fundamental entender que no estamos ante un licor convencional, sino ante un activo de colección cuyo valor depende de su antigüedad, rareza y estado de conservación. A continuación, desglosaremos los rangos de precios de mercado actualizados y estimaciones actuales y los factores técnicos en los que se basa el precio de una botella. Hay que tener muy en cuenta que estas estimaciones son muy relativas y variables, puesto que hay que entender que el precio que puntualmente se haya podido llegar en una subasta o venta no tienen porqué coincidir con el valor real de mercado. Un tasador profesional determinará el precio de una botella en base al estado de conservación, rareza, antigüedad y nivel de evaporación.
Épocas de producción
La antigüedad es el principal factor que determina el precio de una botella. Según el periodo de embotellado, a mayor cercanía a la fecha de apertura de la destilería en Tarragona (1904), mayor es su rareza y por lo tanto su valor.
Période | Modelo de la botella | Rango de precio (1 litro / 75cl) |
1904 – 1929 | Primer modelo | 6.000 € – 10.000 € |
1912 – 1913 | Periodo exportación | 4.000 € – 7.000 € |
1930 – 1949 | República, Guerra Civil e inicios del Franquismo | 2.000 € – 4.000 € |
1950 – 1959 | Licor Cumbre | 1.000 € – 2.000 € |
1961 – 1965 | La Seisenta | 900 € – 1300 € |
1965 – 1966 | El Gruño | 800 € – 1200 € |
1966 – 1967 | Grande Chartreuse | 800 € – 1100 € |
1967 – 1973 | Fabiola | 800 € – 1000 € |
1974 – 1978 | Post Fabiola | 700 € – 900 € |
1974 – 1985 | Tapón dorado | 600 € – 800 € |
1985 – 1989 | Últimas botellas de tapón negro | 600 € – 800 € |
Nivel del licor (mermas)
El alcohol se evapora a través del corcho con el paso de las décadas y es uno de los factores más importantes a la hora de tasar una botella. El riesgo de que el alcohol se haya perdido y el azúcar se haya oxidado en las botellas con evaporaciones altas es elevado, alterando el equilibrio organoléptico del licor. Las merma del licor depende de la antigüedad de la botella y existen unos criterios básicos en función de la edad. Se consideran normales o aceptables ciertos niveles de evaporación en licores muy antiguos. Más allá de este patrón, un exceso de calor, humedad o una conservación poco adecuada en el lugar de guarda puede acelerar las mermas, reduciendo considerablemente el precio de la botella. Generalmente, la tasación se establece dependiendo del nivel de evaporación en base a los siguientes rangos:
- Base del cuello: valor 100%, conservando el valor máximo de la botella.
- Hombro alto: reducción del 10%-15% en botellas de tapón de rosca, aunque es correcto en botellas de tapón de corcho de los años 1950-1960.
- Hombro bajo: reducción del 15% – 30%, siendo ya un nivel moderadamente alto de la merma. Aún y así, es habitual y correcta una evaporación así en botellas de los años 1930-1950.
- Bajo el hombro: la botella pierde valor de mercado, quedando sujeta a propuestas económicas relativamente más bajas. En todo caso, para las primeras botellas de los años 1904-1929 es muy habitual observar este tipo de mermas.
Etiquetas, cápsulas y precintos fiscales
La presencia de estos elementos contribuyen a que la botella posea todas las condiciones de una pieza de coleccionista, o de los contrario, a que pierda cierto valor.
- Etiqueta frontal bien conservada: es su principal atributo, y garantiza el valor y originalidad de la pieza. La ausencia, roturas o manchas de humedad en las etiquetas, generalmente por conservaciones en sitos con una humedad elevada, reduce sensiblemente el valor en un 20% en las etiquetas mal conservadas o en más de la mitad si no la conservan.
- Precinto fiscal en céntimos o pesetas intacto: aumenta el valor de la pieza, garantizando además su procedencia y datación. Su ausencia o deterioro reduce ligeramente el valor en las botellas de tapón de corcho. En las de tapón de rosca, sin embargo, apendas reduce su precio, puesto que su garantía se encuentra en el cierre del tapón.
- Cápsula sobre el tapón presente (1904-1950): garantiza el valor íntegro de la botella, siendo además una garantía de su originalidad.
- Cápsula de plomo dañada o con filtraciones (1950-1965): supone reducciones superiores al 30%-50%, dependiendo de su grado deterioro.
Tapones de corcho
El corcho es el principal elemento de conservación del licor de las botellas producidas entre los años 1904-1965 y el aspecto más importante a analizar para determinar el precio. Estas botellas son las más antiguas y nunca deben guardarse tumbadas, ya que el alto grado alcohólico del licor degrada el corcho progresivamente.
- Corcho bien conservado: Su perfecto estado de preservación garantiza una conservación y maduración ideal del licor.
- Corcho mal conservado: si aparecen manchas pegajosas o residuos de azúcar cristalizados bajo la cápsula de papel, esto indica que el corcho se ha contraído o ha perdido elasticidad, permitiendo que el líquido se filtre. En este caso, se puedo llegar a producir una exposición prolongada del licor al oxígeno, pudiendo haber perdido grados alcohólicos y el equilibrio de su composición. Los tasadores penalizan severamente estas botellas por el riesgo de contener un licor con su estructura organoléptica alterada.
- Corcho hundido o caído: el corcho puede bajar, y también deslizarse y llegar a caer hacia el interior de la botella. Entre los años 1904-1950 la estructura estrecha del cuello y el lacre contribuyen a fijar y sujetar bien el tapón. Sin embargo, en la producción de los años 1950-1965, la estructura más ancha del cuello de las botellas, combinada con la falta de humedad en la conservación, puede hacer que el corcho se seque, encoja, baje, y finalmente caiga. En este caso, existe el riesgo de contaminación o evaporación acelerada. A nievel de precio, se consideran botellas de riesgo. A menudo se venden por un precio muy bajo para su consumo inmediato, teniendo en cuenta de que el sabor puede estar alterado.
Color y sedimentos
El tasador analizará el licor observándolo a contraluz para asegurarse de que la tonalidad es la adecuada en función del tipo y antigüedad de la botella.
- Amarillo: debe tener un color dorado o anaranjado según la época, con ausencia de los tonos brillantes característicos de las botellas actuales. Si parece ámbar oscuro, puede estar excesivamente oxidado, reduciendo el valor de la botella.
- Verde: debe mantener un tono verde oscuro producto de la maduración del licor. Si vira a tonos excesivamente claros o demasiado oscuros, podría indicar una alteración sufrida por su exposición a la luz del sol o por el contacto del licor con el aire en las botellas con corchos deteriorados.
- Pósito: el tasador valorará favorablemente la presencia de un ligero poso de los azúcares cristalizados en las botellas de los años 1967-1989 o viscosos en las más antiguas. Sin embargo, una ausencia de pósitos en las botellas de tapón de rosca podría indicar una conservación inadecuada y una evolución alterada debido a la temperatura, exposición al sol, contacto con el aire o a la humedad del lugar de guarda.
¿Es el Chartreuse verde más caro que el amarillo?
En el mercado del coleccionismo, el Chartreuse verde suele cotizar ligeramente por encima del amarillo. En ciertos periodos de la destilería de Tarragona, la producción del licor verde fue ligeramente menor al amarillo, dejando menos existencias hoy en día, lo que eleva su valor en subastas. La preferencia histórica en el consumo de los tarraconses fue mayor por el amarillo, lo cual es un factor que ha contribuido también a que las existencias hoy en día de las botellas verdes antiguas sea claramente menor.
En el mercado, sin embargo, existen botellas de Chartreuse amarillo que pueden ser más caras que el verde. Esto ocurre exclusivamente con ediciones muy específicas, como la Fabiola, producida entre los años 1967-1973 a 43%, donde su rareza y elaboración especial hace que estas botellas superen el precio del licor verde. A pesar de todo ello, nosotros consideramos que el precio de una botella antigua, a no ser que corresponda a alguna edición singular, no tiene porqué variar en función de si es verde o amarillo.
Canales de compra-venta
El valor de una botella de Tarragona varía drásticamente según dónde se tase:
- Subastas especializadas (Christie’s, Sotheby’s, Interencheres): Se alcanzan los precios máximos, pero las comisiones para el vendedor oscilan entre el 15% y el 25%. Además, a esto hay que añadir el riesgo de pérdida, daños y rotura de la botella en los envíos.
- Coleccionismo privado: suelen ser transacciones rápidas y directas, aunque se suele obtener un valos por debajo del precio de martillo de las subastas internacionales.
- Anticuarios: suelen ofrecer precios de compra de oportunidad para su reventa, a más de la mitad del valor real de mercado.
- Webs y canales de Internet: Milanuncios y Wallapop en España o Lebencoin en Francia, donde el trato suele ser rápido y directo, ofreciendo precios de compra de oportunidad, en ocasiones también a más de la mitad del valor real de mercado.
Recomendaciones para la venta
Si desea vender o tasar una botella de Chartreuse, es vital no limpiarla, menos aún con productos químicos, y mantenerla en posición vertical para evitar fugas y que el alcohol degrade el corcho. Guárdela siempre en un sitio oscuro y fresco, y evite manipular o mover excesivamente la botella, es muy delicada y pueden romperse trozos del lacre o etiquetas y precintos. ¿Desea que la tasemos, orientemos o ayudemos a vender su botella o colección de Chartreuse? Contáctenos y le asesoraremos de forma immediata y profesional. Estamos deseando ayudarle.


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